¿Para quién es este cuidado?
Para personas con Alzheimer, demencia vascular, demencia con cuerpos de Lewy u otras formas de deterioro cognitivo. Algunas llegan en una etapa inicial, todavía bastante independientes. Otras necesitan ayuda en casi todo.
Muchas veces nos escriben hijos o hijas que ya hicieron todo lo posible en casa. Cuidadoras que no alcanzan, noches sin dormir, miedo a una caída o a que su papá salga a la calle solo. No hay que esperar a llegar al límite para consultar.
Si estás buscando un geriátrico para una persona con Alzheimer en la costa, lo primero es conversar. Cada caso es distinto y preferimos conocerlo antes de decirte qué podemos ofrecer.
¿Cómo se organiza el cuidado en el hogar?
El cuidado de una persona con demencia no lo resuelve una sola persona. En Hogar Miraluna trabaja un equipo que se reparte las tareas y se comunica todos los días:
- Director Médico: hace el seguimiento clínico y se coordina con el médico tratante de cada residente.
- Enfermería las 24 horas: administra la medicación, controla signos, registra cambios y está presente de día y de noche.
- Terapia ocupacional: propone actividades adaptadas a lo que cada persona todavía disfruta y puede hacer.
- Musicoterapia: la música conocida suele abrir puertas cuando las palabras cuestan.
- Kinesiología: trabaja para sostener y acompañar la movilidad, según la indicación médica.
- Psicología: acompaña al residente y, cuando hace falta, también a la familia.
- Nutrición y cocina casera: adaptamos texturas y porciones a cada persona, y prestamos atención a que coma y tome líquido.
Además, el personal de mucamas, lavandería y cocina conoce a los residentes. En una demencia, que las caras sean siempre las mismas ayuda mucho.
¿Cómo es el día a día de una persona con demencia en el hogar?
Tratamos de que los días se parezcan entre sí. La rutina da seguridad: saber cuándo se desayuna, cuándo hay actividad, cuándo se descansa.
Un día típico incluye:
- Desayuno sin apuro y ayuda con la higiene personal, respetando los tiempos de cada uno.
- Actividades a la mañana: estimulación, tareas manuales, juegos de memoria, lectura en voz alta.
- Almuerzo casero en el comedor, con asistencia para quien la necesite.
- Descanso después de comer.
- A la tarde, música, caminatas por el jardín o ratos de charla al aire libre cuando el tiempo lo permite.
- Cena temprana y una noche tranquila, con enfermería atenta.
Los espacios verdes son una parte importante del día. Caminar entre plantas, sentarse al sol o tomar un mate afuera hace bien a cualquiera. Para alguien con demencia, además, suelen ser momentos de calma.
Podés ver más detalles en un día en Miraluna.
¿Cómo participa la familia?
La familia sabe cosas que ningún informe médico cuenta: qué música le gustaba, a qué se dedicó, cómo le decían de chico, qué lo tranquiliza. Esa información nos sirve para cuidarlo mejor desde el primer día.
Después del ingreso, te mantenemos al tanto:
- Te avisamos de cualquier cambio de salud o de ánimo.
- Podés llamar o escribir para saber cómo está.
- Coordinamos videollamadas si vivís en CABA, La Plata, Mar del Plata o más lejos.
- Las visitas son bienvenidas, y te orientamos sobre cómo hacerlas más tranquilas.
Si querés saber más sobre cómo nos comunicamos, mirá la página de familias. Y para los primeros días, te puede servir esta guía sobre cómo acompañar el primer mes.
¿Cómo es la admisión de una persona con Alzheimer?
El ingreso arranca con una conversación. Nos contás la situación y vemos juntos si el hogar es un buen lugar para tu familiar.
- Primer contacto: por WhatsApp o teléfono. Te escuchamos y respondemos tus dudas.
- Visita: podés venir a conocer el hogar o hacer una videollamada si estás lejos.
- Evaluación: pedimos un informe del médico tratante con el diagnóstico, la medicación y el grado de dependencia. El Director Médico lo revisa.
- Ingreso: acordamos la fecha y preparamos todo para recibirlo.
El paso a paso completo está en la página de admisión.
¿Qué conviene preparar antes del ingreso?
- Informe del médico tratante actualizado y estudios recientes.
- Lista de medicación con dosis y horarios.
- Documento de identidad y credencial de obra social o prepaga.
- Ropa cómoda, marcada con su nombre, y calzado que no se salga.
- Algunos objetos conocidos: fotos, una manta, un almohadón, su radio.
Los objetos de su casa ayudan a que la habitación se sienta propia. Parece un detalle, pero para una persona con demencia puede hacer una gran diferencia.
Si estás comparando opciones en la costa atlántica, esta guía sobre cómo elegir un geriátrico te puede ordenar las preguntas. Y en preguntas frecuentes encontrás respuestas sobre visitas, ropa, salud y costos.